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Sr. Favio Bustos
BIENVENIDOS AL SITIO DEL INSTITUTO MUSIC COLLEGE

martes, 2 de febrero de 2010

Recital de Music Collage en abbey Road



Escenas del Recital de Music College en Abbey Road :







Proximamente el dvd del recital a la venta

La Bateria

La batería es un instrumento musical que pertenece a la familia de la percusión. Este equipo estándar se usa en la música pop, el jazz, el rock (en casi todos los géneros musicales), convirtiéndose, por tanto, en un instrumento indispensable para muchas agrupaciones musicales.

Historia


Los instrumentos de percusión son considerados los más antiguos de los instrumentos musicales. El origen de la batería radica en la unión, allá por 1890, de unos cuantos instrumentos: los tambores y los timbales, que surgen de África y China, los platillos, que derivan de Turquía y también de China, y el bombo, de Europa. Por entonces, se comenzó a popularizar en los bares estadounidenses.

En el siglo XIX los músicos románticos comenzaron a utilizar grupos («baterías») cada vez más grandes, que fueron utilizados a principios del siglo XX, en el cakewalk y otros estilos estadounidenses precursores del jazz. Antes de que todos los instrumentos fueran unidos y mientras su unión no era popular, eran tocados por varias personas (entre 2 y 4), cada una de las cuales se encargaba de alguno de los intrumentos de percusión. Pero las pérdidas durante la Primera Guerra Mundial afectaron a la alta burguesía, que solía contar con pequeñas orquestas privadas, y se vieron obligados a reducir el número de músicos, y en muchos casos éstos, sobre todo los percusionistas, aprendieron a tocar varios instrumentos a la vez. Con la invención del pedal de bombo (primero, de madera; después, de acero), en 1910, por parte de Willian F. Ludwig, se permitió que casi toda la percusion pudiera ser tocada por un solo músico. Desde los años sesenta la batería comenzó a ser muy usada en el rock, con la gran proliferación de conjuntos musicales.

De los 70 a la actualidad

El desarrollo musical de muchos grupos de esta época se debe a la proliferación de toms y platos en sus baterías. Los dos toms sobre el bombo se convierte en normal en cualquier fabricante de baterías. Y los demás sistemas de sujeción y soporte se vuelven cada vez más normales y fuertes. Y es a partir de los años 80 cuando se inventan todo tipo de soportes, herrajes, pies, etc., hasta la aparición del Rack (que aguantan todo el sistema de soportes).

Los años 70 ven la aparición de fabricantes japoneses (Pearl, Tama, Yamaha,...) que poco a poco se irán comiendo a las marcas americanas y Europeas, gracias a su bajo coste y su gran rendimiento, este es el aldabonazo final para la total popularidad de este instrumento.

El mayor aporte de este periodo es la aparición de los primeros toms secuenciados, emergiendo de la nada una gran cantidad de baterías electrónicas, ritmos pregrabados, cajas de ritmos, etc. Y aunque esto no supone ningún avance técnico, si que en la cuestión física del instrumento y la sonoridad del mismo, supone un avance enorme.

Muchos y grandes baterías marcan el comienzo de este periodo, aparece el estilo "Jazz Rock Fusión" revelando una nueva raza de baterías absolutamente virtuosos, como los Vinnie Colaiuta, Dave Weckl y Dennis Chambers de hoy en día, estos son Jack Dejohnette (Gran improvisador y con una independencia asombrosa), Billy Cobham (Quizás el más técnico de todos los baterías), Steve Gadd (Gran dominador de todos los estilos musicales).

Algunos grandes nombres de la historia de la batería, no me gustaría que se me olvidaran nombra, aunque su aporte no haya sido tan significado como otros, son, sin duda alguna, la gran base de la historia de la batería: Chick Web, Max Roach, Philly Jo Jones, Art Blakey, Roy Haynes, Bernard Purdie, Harvey Mason, David Garibaldi, Steward Copeland, y otros grandes virtuosos que seguro que se me olvidan.

Solamente la tecnología de construcción de los nuevos instrumentos nos dirá hacia donde nos lleva la nueva visión del ritmo en este instrumento. La construcción electrónica de los elementos que la componen nos llevan de nuevo hacia una sonoridad sin límites, solo nos queda esperar a disfrutar de lo que nos depara el futuro.

Composición de una batería



Batería completa, vista desde arriba

La batería está compuesta por un conjunto de tambores, comúnmente de madera, cubiertos por dos parches, uno de golpeo (en la parte superior) y otro resonante (en la parte inferior). Estos tambores pueden variar su diámetro, afectando al tono, y la profundidad, variando la sensibilidad sobre el parche de resonancia. Además la batería también es acompañada por los imprescindibles platos, y otros accesorios (tales como cencerro, panderetas, bloques de madera, entre otros). La batería se puede afinar con una llave de afinación. Mientras más tenso el parche, más agudo el sonido, y viceversa.

Piezas

  • Bombo: usualmente tiene un diámetro desde 18 hasta 26”, y una profundidad de entre 14” y 22”. El más usado es el de 22×18”. El bombo también se puede manejar con un doble pedal
  • Caja, tarola o redoblante: suele tener un diámetro de 14”, pero los hay desde 10” a 17”. La profundidad estándar es 5,5”, pudiendo variar desde 3,5” (piccolo) hasta 8,0”. A diferencia de los otros tambores, la caja posee una bordonera o conjunto de alambres que, colocada en contacto con el parche de resonancia, produce su vibración por simpatía y el característico sonido a zumbido de la caja.
  • Tom toms o toms: desde 6” hasta 14” de diámetro. Generalmente van montados sobre el bombo, pero si se usan más de dos, llevan soportes adicionales.
  • Tom base o tom de piso (goliat): desde 14” hasta 18” de diámetro. Generalmente poseen patas individuales, pero algunas veces permiten ser anclados a un soporte de plato.

Generalmente los tambores están fabricados de madera y el tipo, calidad y grosor de ésta influyen en la calidad del sonido producido.

Platillos

  • Crash: platillo mediano de 14” a 20”. Se utiliza para dar énfasis en los pasajes musicales y para algunos ritmos.
  • Ride: platillo grande cuyo diámetro varía entre 17” y 24”, aunque hay marcas a modo de curiosidad que los fabricaron de 26" e incluso hasta de 32”. Los más comunes son los de 20” y 22”. Muchas veces se usan para llevar el ritmo en sustitución del hi-hat.
  • Splash: platillo pequeño que varía de 6” hasta 13”. Se usan para efectos especiales, comúnmente en pasajes de poca intensidad sonora.
  • China: se fabrican desde 10” hasta 22”. También existe el splash-china, de 8” a 12”. Se usan para efectos. Su diseño es característico pues son colocados del revés.
  • Crash ride: platillo mediano-grande de 18”-20”. Hay gente que los usa como Crash y como Ride, y gente que los usa solo como Crash, debido a su mayor potencia.
  • Hi-hat o charles: sistema que consta de 2 platillos instalados en un soporte con pedal que permite que uno caiga sobre el otro haciéndolos sonar. Se fabrican de entre 10” y 15”, aunque se han llegado a fabricar incluso de 16". El más común es el de 14”. Puede ser normal o edge (borde); este último consiste en que el plato que va abajo (bottom) tiene un borde corrugado que da un sonido mejor para ciertos géneros. El charles se puede tocar cerrado y abierto, usando el pedal.
  • También existen platillos de efectos como los cup chime, los bell, los chopper, etc. con sonidos verdaderamente únicos y característicos.
  • También hay algunos baterías que incluyen en su set de platillos un gong (muchas veces de decoración) como John Bonham (Led Zeppelin) , Nick Mason (Pink Floyd), Dave Lombardo (Slayer), Nicko McBrain (Iron Maiden) ,Danny Carey (Tool) , Keith Moon (The Who) o Matt Sorum (Guns N' Roses) estos suelen fabricarse desde los diminutos gongs de 6" a los de 60", aunque también se fabrican gigantescos gongs de 80".

Las configuraciones de tambores y platillos se hacen a gusto del batería. Por tal motivo varían los tamaños y formas e incluso marcas, ya que cada una de ellas brindan un sonido único y fácilmente característico.

Baquetas

La batería se toca con baquetas o con escobillas. Las baquetas varían según el material (madera, fibra o aluminio [ahead]), grosor, longitud, tipo y material de punta (de madera o de nylon, en forma de nuez u ovalada) y peso para tocar con mayor o menor rapidez, con mayor o menor intensidad, o con diferentes tonos en el caso de usar baquetas de punta de felpa, según las características de cada baterista.

Otros instrumentos que pueden ir en la batería son, entre otros:


Batería electrónica


Batería electrónica básica

La batería electrónica consta de parches virtuales (de material no vibrante), que producen un sonido determinado programable. Hay algunos modelos que permiten tocar encima de la música o de otros ritmos ya registrados anteriormente o ya incluidos en la caja de sonidos instalada en la batería electrónica. Muchas baterías ya llevan incluidos muchos sonidos para programar en los parches y no tener que incluir ningún instrumento más.

Las diferentes partes de una batería normal son (en algunos tipos se pueden incluir más):

  • 1 caja
  • 3 tom (normalmente 2 sobre el pad del bombo y otro al lado opuesto de la caja
  • 1 bombo
  • 2 platillos (crash y ride)
  • 2 platillos de hi-hat (charles)
  • 1 pedal para el bombo
  • 1 pedal para el charles. Algunas baterias electronicas incluyen un soporte normal de charles para montar ahí el hi-hat, al igual que las baterias acusticas, en lugar de un pedal.
  • Rack ("andamio" para montar los elementos)

Son baterías "alternas" que son utilizadas para ritmos contemporaneos electronicos, son muy versatiles pero muy limitadas en cuanto a sonido afinación y sensación, ya que como lo hemos mencionado anteriormente sus "parches" son electronicos y de sonido programabable y por lo tanto no brindan respuesta ni sensación muy buena.


Técnica


La manera de tocar la batería ha ido evolucionando con el tiempo, dado a que las necesidades de los bateristas cambian, y aunado a eso, la manera de encontrar sonidos diversos con sólo tomar las clásicas baquetas, es aquí, en donde inicia este interesante apartado.

En primer lugar cabe destacar que no sólo actualemente existen las baquetas de madera para tocar, sino que también hay escobillas o escobetillas, baquetones de goma o de fieltro, etc.

A la forma de agarrar las baquetas se le llama "grip". La forma sugerida de tomarlas es: 1.- Dividir aproximadamente una baqueta normal en tres partes. 2.- Tomar la última parte (opuesta a la bellota), y cerrar la mano, tratando de que quede un espacio para que la baqueta pueda pendulear fácilmente. A este espacio se le conoce como fulcro o fulcrum.

Se emplean movimientos de dedos, muñecas, codos y brazo, dependiendo de la distancia, fuerza y técnica de cada baterista.

En los últimos tiempos, se han adoptado los estilos del grip francés y el normal, ya que su comodidad hace que sea el preferido de un gran número de percusionistas. El francés lo encontramos, principalmente en los bateristas de jazz o bossa nova aunque hay excepciones; mientras que el grip normal, se usa para balada, rock alternativo, música ranchera, estilos latinos, etc.


Baterista

Un baterista tocando

Un batería o baterista es un músico que toca la batería.

Se asume que el mismo necesita tener coordinación, musicalidad y energía, ya que a menudo tiene que tocar a la vez varios elementos de percusión. El término percusionista usualmente se refiere a un músico que toca percusión académica (música clásica) o latina. Se denomina «baterista de estudio» o «de sesión» a los bateristas profesionales capaces de desenvolverse en cualquier estilo de música, además de estar preparados para interpretar la mayor parte de las obras musicales con unos pocos minutos de analizar la partitura maestra o una partitura de batería.

Es raro que el baterista no forme parte de las formaciones de música popular occidental del siglo XX con influencias norteamericanas (jazz, rock, pop, metal, etc.).

¿Como afinar la bateria?

CÓMO AFINAR LOS TIMBALES

Un set de batería está compuesto de varios timbales, y cada uno de ellos posee una tesitura específica. Comenzando del sonido más grave al más agudo, tenemos (en un set tradicional de cinco piezas): el bombo, el timbal base, el timbal mediano, el timbal alto, y por fin la caja. Numerosos bateristas eligen afinar su batería comenzando del sonido más grave al sonido más agudo, es decir, desde el bombo hasta la caja. Para los timbales, es en efecto más práctico comenzar con el casco de la batería más grave con una tensión mínima, y efectuar la afinación general partiendo de esta nota. Ahora pues, nada os impide practicar la afinación en otro orden.

Cada casco está dotado de dos parches, uno batidor, y otro de resonancia (es cierto que algunos bateristas prefieren el bombo o los timbales sin parque abajo, pero es una práctica cada día más rara).

Cada parche debe de afinarse de una manera especifica, pero según un método casi idéntico que vamos a explicar.


Afinación del parche de resonancia

En los referente a los timbales, incluido el timbal base, muchos bateristas comienzan su afinación por el parche de resonancia. Una técnica bastante lógica ya que este parche define la tonalidad general de dicho elemento.
*En primer lugar, debéis imaginar el sonido que queréis conseguir. Si os es más fácil podéis cantarlo. Un ejercicio difícil para el principiante pero que es ayudara mucho. Si no encontráis la nota, imaginad el sonido de un baterista que os guste. Cantad el sonido de los timbales en ese momento donde están bien definidos y aislados del resto de la música. Esto os puede servir como punto de partida para crear "vuestro sonido".
Después debéis colocar el parche o bien destensar el que viene montado en el timbal.
Con los dedos, apretad cada tornillo hasta que empiece notarse una ligera resistencia.
En este momento, apretad cada tornillo con la llave de afinar "en estrella", mientras presionáis el centro del parche con la otra mano y si dais golpecitos con una baqueta o un dedo en el centro del parche, podréis oír como cambia el tono a medida que tensáis el parche.
Cuando os aproximéis a la tonalidad deseada, es necesario rematar la afinación apoyando ligeramente el dedo índice de vuestra mano libre en el centro del parche y golpeando dulcemente con una baqueta o un dedo de la otra mano en la proximidad de cada tornillo. Si fuese necesario, corregid con la llave de afinar tensando o destensando hasta obtener la misma nota frente a cada tornillo. Sed pacientes, ya que este ejercicio requiere una cierta práctica.
Ya está. Vuestro parche de resonancia está tensado razonablemente, y emite un sonido preciso, una nota en efecto. Sí, pero ¿Qué nota? Contrariamente a los otros instrumentos (guitarra, bajo o teclados por ejemplo), no existe una norma fija concerniente a la nota que debe atribuirse a cada elemento de la batería. No obstante, pueden definirse intervalos entre estos diferentes elementos. Así, gran número de bateristas utilizan los intervalos de un acorde mayor a partir del sonido más grave (bombo): tónica, tercera, quinta, octava. Pero nada os impide el poder experimentar otras combinaciones, algo que podéis experimentar con los otros músicos de vuestro grupo... o con un teclado si no tocáis en una banda. De todas formas en directo muchos bateristas no tienen demasiado tiempo en consagrarse a unas reglas de afinación muy escrupulosas, tensan el parche hasta que el sonido les parece correcto, sin calcular de forma precisa los intervalos... ¡y eso suena! No obstante, podréis notar que a menudo, no se alejan demasiado de los valores expuestos anteriormente. Otro punto importante: no busquéis obtener a cualquier precio los intervalos perfectos; después de dos o tres canciones los parches no estarán iguales. Lo principal es guardar unos intervalos agradables de escuchar y tocar.


Afinación del parche batidor


Debéis llevar a cabo la misma operación que la descrita anteriormente con el parche de resonancia, tratando por ejemplo de obtener la misma nota que la obtenida con el mismo. Este es un excelente punto de partida. Podéis tensar un poco más el parche de resonancia que el batidor para obtener de este modo un sonido más preciso, con armónicos "vivos" pero controlados. A la inversa, si probáis a destensarlo el sonido será más amplio pero os arriesgáis a una falta de precisión en el mismo. De todas formas es preciso experimentar y buscar otras opiniones que estarán influidas por datos variables tales como la profundidad y los materiales con los que estén construidos los cascos, los parches utilizados, la acústica de la sala, el contexto musical, y finalmente vuestra propia pegada, que será la que marque la diferencia y la personalidad de vuestro sonido.

Finalmente debo decir que la manera de afinar los timbales que os he descrito es una entre otras, y que no debéis dejar de pedir consejo a los bateristas experimentados que conozcáis, ya que cada uno posee sus propias astucias en materia de afinación.



CÓMO AFINAR LA CAJA

Una caja sólo dará lo mejor de sí misma estando convenientemente afinada. Para ello debéis encontrar el justo equilibrio entre el sonido que os gusta y algunas reglas básicas que vamos a recordar en este artículo. A partir de esto, manos a la obra para conseguir vuestro propio sonido, pero sobre todo sin impaciencia.

Saber afinar bien el instrumento es un arte que normalmente se domina con el paso de los años. Podemos decir bromeando que un baterista toca un montón de tiempo antes de pensar seriamente en los problemas de la afinación, e igualmente tocará menos notas. preocupándose mas de la calidad de las mismas que en su cantidad. Es algo normal. El sonido de la batería se basa en tres aspectos. En primer lugar está el sonido acústico al natural, después el sonido en directo, es decir amplificado a través le una sonorización y finalmente el sonido en estudio de grabación. Cada situación requiere su propio tratamiento, pero una constante debe permanecer: una buena afinación de base. Partiendo de esto, podemos jugar con la tensión de los parches y el uso de sordinas para adaptar el sonido a cada contexto. Una vez que la caja este bien afinada, será suficiente dar un cuarto de vuelta a cada tornillo para cambiar el timbre sin cambiar drásticamente el acorde. El sonido de la caja puede efectivamente evolucionar en función del estilo musical y también del lugar donde se toque. Pedid a un miembro de vuestro grupo que toque un poco vuestra batería (adoran hacer esto, e incluso piensan que saben hacerlo bien) y situaros frente a la misma. Podréis constatar que el sonido no es el mismo que se escucha desde vuestro sillín. Esto se debe a dos cosas: el alejamiento respecto al instrumento y la diferencia de pegada. Esto os dará una idea en conjunto del sonido de vuestra caja, por ejemplo para trabajar solo o estudiar, tenéis que estar muy a gusto con vuestro sonido. Pensad también en el sonido que oyen los miembros de vuestro grupo, y sobre todo el que percibe el público cuando tocáis en directo. Os sorprenderíais si escuchaseis el sonido de la batería de vuestro baterista favorito desde el escenario, ya que comprobaríais que suena completamente diferente a lo que escucha entre la audiencia. En lo referente al sonido en estudio, es necesario meterse en la cabeza una cosa: difícilmente conseguiréis el sonido de caja que escucháis en los discos. Una vez asimilada esta idea, podréis abordar serenamente la cuestión de la afinación.

La importancia de los parches

El baterista principiante está generalmente confrontado con un doble problema: quiere eliminar al máximo los armónicos, lo que implica apagar el sonido. Puede parecer paradójico, pero el equilibrio puede lograrse Es importante no perder de vista la comodidad al tocar, ya que un instrumento debe ser ante todo, agradable de tocar. Es necesario por lo tanto elegir los parches en función de vuestra pegada, estilo, y como no, M bolsillo. Sé que es difícil y costoso poder probar muchos modelos de parches antes de encontrar el más conveniente. Por ello podéis pedir consejo a bateristas experimentados que conozcáis, al igual que a los vendedores de las tiendas, eso sí, teniendo una idea relativamente precisa del tipo de sonido que deseáis conseguir; Al menos no os dejéis influenciar por ideas preestablecidas: Steve Gadd toca jazz con un sonido mate y Carmine Appice rock con un sonido lleno de armónicos. Se trata de imponer vuestro propio sonido. Por supuesto que existe una cantidad impresionante de cajas en el mercado, cada una de ellas con unas características más o menos marcadas, pero el baterista debutante tiene normalmente una caja de 5 pulgadas y media en acero, de mayor o menor calidad. Este suele ser un instrumento modesto, pero que se adapta a todas las situaciones y no da demasiados problemas de afinación. La norma general es emplear parches blancos ásperos de una capa como batidor, y unos finos especialmente diseñados como parches bordoneros. Estos son los parches que encontraréis de origen en la mayoría de las cajas disponibles en el mercado.


Instalación y afinación de parches nuevos

La elección de los parches y su afinación es una tarea siempre fastidiosa para los bateristas novatos, pero que es necesario ensayar de todas maneras antes de encontrar el sonido con el cuál estar a gusto. No seáis perezosos y no vaciléis en montar y desmontar los parches y experimentar diversas tensiones tanto en el parche batidor como en el bordonero. En principio, los parches de origen deben valer perfectamente (salvo en cajas de baja calidad). Si decidís cambiar los parches de la caja y afinarlos (raras son las marcas que entregan sus instrumentos afinados), es costumbre comenzar con el parche bordonero, puesto que será sobre él donde irán colocados los bordones. Una vez tensado convenientemente, dispondremos entonces de una buena base para trabajar el sonido con el parche batidor. He aquí la forma a seguir:

Una vez que os aseguréis que los bordes de la caja estén limpios, colocad el parche en el casco. Con un ligero movimiento de derecha a izquierda, comprobad que el parche esté bien asentado antes de poner el aro encima. No os confundáis al colocarlo, ya que el aro de abajo está provisto de una abertura en cada extremo para dejar pasar los bordones. Es preciso que se encuentren justo enfrente del sistema de sujeción y de acción de los bordones.
Introducir los tornillos en las roscas después de haberlos lubricado si fuese necesario. Enroscar cada uno de ellos hasta apenas tocar el aro, para después tensar el parche de una manera perfectamente homogénea. Para esto la mayoría de los bateristas utilizan la llamada "afinación en estrella". Dad una vuelta con la llave a cada tornillo siguiendo la forma anteriormente indicada, y una vez terminado volved al primer tornillo repitiendo la operación hasta conseguir la tensión deseada. La maniobra es delicada ya que un parche bordonero es generalmente muy fino, aunque tengáis el modelo más grueso. Atención de no romperlo por una tensión excesiva, aunque un mínimo de tensión es necesaria para que los bordones actúen en condiciones.
Para verificar el equilibrio correcto de la tensión, golpead ligeramente con una baqueta o un dedo frente a cada tornillo, aproximadamente a tres centímetros del aro. Un baterista con experiencia llega a sentir la tensión adecuada en la llave cuando está afinando, lo que implica que el sistema de tensores esté en perfecto estado. Incluso algunos bateristas ponen un dedo sobre el parche enfrente de cada tirador para de esta forma calibrar la tensión.
La colocación de parche batidor obedece a los mismos criterios, pero con este, al ser menos fino (sea cual sea el modelo elegido), será más fácil la percepción de la nota justa frente a cada tensor Eso sí será preciso apagar el parche inferior, poniendo la caja sobre el sillín por ejemplo, para evitar que interfiera en la afinación del parche batidor. Cuanto más tenso esté el parche batidor, más alto y claro será el sonido obtenido y con unos armónicos muy presentes. Al contrario, a menos tensión, el sonido será mate, gordo y pobre en armónicos. Cada una de estas dos opciones puede ser optimizadas modificando la tensión del parche bordonero. Cuanto más tenso esté el parche, más duro será el tacto, pero con una tensión escasa perderemos respuesta y sensibilidad. Cada una de ellas en su momento.
Una vez acabado lo anterior, solo nos queda montar el bordón en su sitio. Una operación fastidiosa para los principiantes, pero que con un poco de práctica no supondrá ningún problema. Vigilad sobre todo que el bordón esté bien centrado. Paralelo al parche y suelto.


El empleo de sordinas

Otro aspecto esencial del sonido de la caja es el control de los armónicos altos. Hay que saber que algunos modelos (sobre todo antiguos) están equipados de fabrica de una sordina interior regulable (foto 6). Si vuestra caja está desprovista de una, podéis fijar una sordina exterior (f oto 7). Algunos parches disponen de una sordina interior integrada bajo la forma de una banda circular situada bajo la superficie batidora (como los Aquarian perfomance 11 o los Evans Genera). o de un refuerzo central (Remo CS y algunos modelos de Aquarian). Los parches de doble capa (tipo Remo PinStripe) cortan los armónicos, pero con esta elección nos arriesgamos a quitar mucha sensibilidad en el toque. Es mejor pues, optar por un parche de una sola capa. Otra manera de controlar los armónicos es el recurso de la famosa banda circular que muchos fabricantes incluyen en sus cajas (foto 8), y que también pueden comprarse por separado Remo los fabrica). El inventor fue un "roadie" de Steve Gadd", y consiste en un anillo recortado por el borde de un parche y que se coloca simplemente sobre el parche batidor. Algunos )o pegan con cinta al parche, pero es imprescindible que pueda moverse libremente. Nos quedan también las sordinas de fabricación casera (foto 9) hechas sobre todo con cinta americana. Su colocación y ubicación es diversa, aunque preferentemente deben situarse donde los armónicos sean más fáciles de controlar. Algunos bateristas la colocan justo delante del micrófono si va a sonorizar la batería. Otros forman con la cinta un pequeño rizo que pegan al borde del parche. Puede igualmente utilizarse la cinta para fijar un papel o una tela. Las sordinas son a menudo necesarias pero deben siempre emplearse con moderación. No hay que olvidar que los armónicos dan vida y color a la batería, y que son particularmente absorbidos en el sonido global del grupo. Aprended por tanto a asumir la resonancia natural de vuestro instrumento y a no apagarlo de forma excesiva.


lunes, 1 de febrero de 2010

El Piano

El piano (apócope derivado del italiano pianoforte) es un instrumento musical clasificado como instrumento de teclado de cuerdas percutidas por el sistema de clasificación tradicional y según la clasificación de Hornbostel-Sachs, el piano es un cordófono simple. El músico que toca el piano recibe el nombre de pianista.

Está compuesto por una caja de resonancia, a la que se ha agregado un teclado, mediante el cual se percuten las cuerdas de acero con macillos forrados de fieltro produciendo el sonido. Las vibraciones se transmiten a través de los puentes a la tabla armónica, que los amplifica. Está formado por un arpa cromática de cuerdas múltiples, accionada por un mecanismo de percusión indirecta, a la que se le han añadido apagadores. Fue inventado en torno al año 1700 por el paduano Bartolomeo Cristofori. Entre sus antecesores se encuentran instrumentos como la cítara, el monocordio, el dulcémele, el clavicordio y el clavecín.

A lo largo de la historia han existido diferentes tipos de pianos, pero los más comunes son el piano de cola y el piano vertical o de pared. La afinación del piano es un factor primordial en la acústica del instrumento y se realiza modificando la tensión de las cuerdas de manera que éstas vibren en las frecuencias adecuadas.

En la música occidental, el piano se puede utilizar para la interpretación solista, para la música de cámara, para el acompañamiento, para ayudar a componer y para ensayar. Las primeras composiciones específicas para este instrumento surgieron alrededor del año 1732; entre ellas destacan las 12 sonatas para piano de Lodovico Giustini tituladas Sonate da cimbalo di piano e forte detto volgarmente di martelletti. Desde entonces, muchos han sido los compositores que han realizado obras para piano y en muchos casos esos mismos compositores han sido pianistas. Destacan figuras como Frédéric Chopin, Franz Liszt, Wolfgang Amadeus Mozart o Ludwig van Beethoven. Fue el instrumento representativo del romanticismo musical y ha tenido un papel relevante en la sociedad, especialmente entre las clases más acomodadas de los siglos XVIII y XIX. Es un instrumento destacado en la música jazz.

Origen del término

La palabra «piano» deriva del nombre original en italiano del instrumento, pianoforte (piano: «suave» y forte: «fuerte»), asignado por su primer constructor, Bartolomeo Cristofori: clavicémbalo col piano e forte (literalmente «clavecín con [sonido] suave y fuerte»). Esto se refiere a la capacidad del piano para producir sonidos con diferentes intensidades, dependiendo del peso que se le aplica a las teclas. Esta característica lo diferenciaba de sus predecesores, que sólo podían producir un único volumen.

Estructura


Mecanismo de percusión



Gráfico del mecanismo de percusión de un piano de cola: (1) Tecla, (2) Pilotín, (3) Puente, (4) Pilotín del escape, (5) Palanca de escape, (6) Tornillo de reborde del macillo, (7) Rodillo, (8) Brazo del macillo, (9) Palanca de repetición, (10) Cabeza de macillo, (11) Empujador, (12) Palanca del apagador, (13) Apagadores, (14) Cuchara de apagador, (15) Apagador, (16) Cuerda, (17) Marco, (18) Grapa, (19) Enganche de la cuerda y (20) Somier.

El funcionamiento básico del mecanismo de un piano es el siguiente: cuando una tecla es pulsada, la palanca que está situada en el extremo opuesto se eleva y el macillo asociado a ella se pone en movimiento en dirección a la cuerda que es liberada por el apagador justo antes de la percusión. Tras el golpe del macillo a la cuerda se produce el sonido y acto seguido éste cae hasta ser recogido por la grapa, también conocida como atrape, a una distancia aproximada de 2 centímetros. Al levantar la tecla, ésta libera el conjunto de palancas del escape y el macillo vuelve a estar disponible para volver a tocar la cuerda. Si retiramos la presión por completo, todo el sistema vuelve a su estado inicial de reposo en el que el apagador tiene la misión primordial de interrumpir el sonido.

Caja de resonancia

Caja de resonancia de un piano de cola.

La caja de resonancia, también denominada mueble, es el recinto cerrado del piano, que tiene la finalidad de amplificar o modular el sonido. Es una parte primordial del piano, ya que, además de amplificar y modular el sonido, es un factor decisivo en el timbre del instrumento, siendo importante la calidad de la madera con la que está fabricada, el número de piezas con las que esté construida y su estructura.

La caja está formada por una tapa superior, una tapa inferior, denominada tabla armónica, y una «faja», que es una sección de madera que une ambas tapas, con formas curvadas mediante un proceso de prensado con calor. En el interior se encuentra el bastidor, que es una estructura de refuerzo de las tapas y sirve para controlar la vibración, y el alma.

Tabla armónica

Los barrajes de la tabla armónica de un piano de cola.

La tabla armónica está compuesta por la tabla propiamente dicha, las barras armónicas, los puentes de sonido y los barrajes. La tabla armónica se sitúa debajo y detrás de las cuerdas del piano. Es una superficie de madera laminada que varía de espesor, desde el centro a los lados, a lo largo de su superficie. Puede ir de los 12 a los 15 milímetros dependiendo de la medida del instrumento y el criterio del fabricante. La tabla está formada por una serie de listones de entre 10 y 15 centímetros de anchura unidos entre sí mediante cola. Es el auténtico elemento de resonancia del instrumento y su función es amplificar el sonido producido por las cuerdas, que a su vez es transmitido a las mismas a través del puente tonal.

La calidad y homogeneidad de la madera con la que está fabricada la tabla armónica es de suma importancia. En un piano de cola moderno, suele estar construida generalmente en madera de abeto y tiene un espesor de 8 milímetros, el doble de la de un pianoforte.[1] [2] Se usa la madera del abeto para la fabricación de la tabla armónica del piano y de otros instrumentos porque tiene el mejor coeficiente entre resistencia mecánica, que permite soportar la enorme presión de las cuerdas, y ligereza, que favorece la captación de las vibraciones más sutiles de las cuerdas. La tabla armónica tiene una ligera curvatura de unos 18 metros de radio, difícilmente apreciable a primera vista, que contribuye a que la tabla resista la presión de las cuerdas y al mismo tiempo se incremente considerablemente la resonancia del instrumento.[3]

Las barras armónicas son un conjunto de listones que están fabricados con el mismo material que la tabla armónica, generalmente abeto, que están unidos a la tabla mediante cola por debajo de la misma. Su encolado es en sentido perpendicular a la veta de la tabla para hacer uniforme la rigidez del conjunto. La cantidad de barras armónicas varía entre 8 y 14, en función de la medida del instrumento, y sus dimensiones son de dos centímetros de alto por dos de largo aproximadamente. Las barras más largas se encuentran situadas en el centro de la tabla y tienen un grosor mayor, mientras que las más cortas se sitúan en los extremos y son más delgadas.[3]

Los puentes de sonido van encolados en el centro de la tabla y en la parte superior de la misma. Sirven para transmitir la vibración de las cuerdas a la tabla armónica. Su forma es debida a la disposición de las cuerdas sobre ella y a que es necesario que la longitud de éstas se incremente desde las notas más agudas a las más graves.

Los barrajes son la estructura básica del piano y su finalidad es la de soportar todos sus elementos. Se sitúan debajo de la tabla armónica, a la que van adheridos mediante cola. De ellos dependen tanto la solidez como la duración en el tiempo del instrumento y aportan estabilidad frente a posibles cambios climáticos, tensiones internas, agresiones externas o cualquier otro tipo de deformación.


Tapa superior

La tapa superior de la caja tiene una doble función: cerrar el mueble y proyectar el sonido hacia el público. Esta tapa se puede colocar en diversas posiciones según la potencia requerida. En el caso de realizar una actuación como solista, la tapa debe estar ubicada en su posición más alta. En cambio, si se está interpretando una obra acompañando a otros instrumentos, la tapa debe permanecer en su ubicación más baja

Bastidor

El bastidor es un armazón de barras delgadas que suelen ser de hierro. En el cordal, situado en su extremo posterior, se ajustan las cuerdas, y en el clavijero, situado en el frontal, están las clavijas de afinación. Alrededor de éstas se enrolla el otro extremo de la cuerda. Es necesario afinar correctamente cada cuerda. Esto se consigue enroscando el extremo final de cada una de ellas en un eje insertado en el clavijero, obteniendo un tono más agudo o grave según el sentido de giro.

Cuerdas


Cuerdas de un piano. Puede observarse que las cuerdas de la parte superior, correspondientes a las notas más graves, son más gruesas y las de la parte inferior, correspondientes a notas más agudas, son de menor grosor.

Las cuerdas son el elemento vibratorio que origina el sonido en el piano. Son segmentos formados por un material flexible que permanecen en tensión de modo que puedan vibrar libremente, sin entorpecimiento que provoque una distorsión de la onda acústica. La tensión de las 224 cuerdas puede llegar a alcanzar del orden de las 15 a 20 toneladas-fuerza y depende proporcionalmente de las dimensiones del instrumento.

Los bordones son las cuerdas de mayor longitud y pertenecen al registro grave extremo del instrumento. Hay una única cuerda por tecla y están fabricadas en acero, con un contenido del 1% de carbono, y entorchadas con hilos de cobre. Este entorchado tiene la misión de añadir cierto peso y homogeneidad en la vibración de modo que la cuerda alcance la altura sonora deseada, mientras la mantiene lo suficientemente delgada y flexible para tocar. En el registro grave se colocan dos cuerdas por tecla afinadas al unísono y en el registro agudo, tres. Las cuerdas para el registro agudo están fabricadas exclusivamente con acero. La longitud y grosor disminuye proporcionalmente desde el registro grave, cuerdas más largas y gruesas, hasta el registro agudo, de menor grosor y longitud. La longitud de las cuerdas más graves incide proporcionalmente en las dimensiones exteriores del instrumento. Por tanto, una mayor longitud de las cuerdas implica una mayor cola del piano, lo que incrementa la calidad de sonido. Ocurre lo mismo con la altura de la caja del piano de pared.

La fabricación de una cuerda para piano se realiza mediante un proceso de trefilado, que consiste en la reducción de la sección de una cuerda de diámetro grueso y hacerla pasar a través de un orificio cónico calibrado practicado en un disco de material más duro que la cuerda. Tras dicho proceso se obtiene una cuerda con un diámetro exactamente calibrado. Al iterar este proceso con agujeros cada vez más pequeños se obtienen otras tantas cuerdas con sendos calibres.

Antiguamente, el alambre de latón se trefilaba a través de discos de acero. Las cuerdas de acero actuales se trefilan a través de discos de materiales más duros que el acero, como el diamante o el rubí. Este procedimiento fue inventado en 1819 por Brockedon en el Reino Unido y sigue siendo usado en la fabricación de cuerdas para los pianos modernos.

Teclado


Teclado de un piano con las notas del pentagrama que le corresponden según su registro.

Prácticamente todos los pianos modernos tienen 88 teclas, 36 negras y 52 blancas. El número de teclas en los teclados se ha incrementado con el tiempo. En el siglo XVIII los clavecines tenían poco más de 61 teclas (hasta cinco octavas), mientras que la mayoría de los pianos fabricados desde 1870 tenían 88 teclas.

Los pianos modernos tienen un registro de siete octavas y una tercera menor; es decir, desde la-2 hasta do7. Sin embargo, muchos pianos tienen un registro de siete octavas (85 teclas); es decir, desde la-2 hasta la6 y algunos fabricantes amplían su registro hacia alguno de los dos extremos, el agudo o el grave. Por ejemplo, un piano Bösendorfer 225 tiene 92 teclas y un Bösendorfer 290 Imperial tiene 97. Los órganos generalmente tienen 61 teclas por «manual» (parte del órgano que se toca con las manos).

El peso de las teclas es un factor muy importante del teclado de un piano. En un piano acústico (de cola o vertical), el peso de las teclas está directamente relacionado con el mecanismo de percusión del macillo, que golpea la cuerda dentro de la caja de resonancia. En un piano electrónico la sensación de peso que tiene lugar en los pianos acústicos es reproducida mediante un mecanismo de martillo debajo de cada tecla.

Pedales


Los tres pedales de un piano de cola, de izquierda a derecha, son: el pedal unicordio o una corda, el pedal tonal y el pedal de resonancia.

Un piano moderno tiene tres pedales. A principios del siglo XX, los pianos tenían tan sólo el pedal de resonancia y el pedal una corda. Pero en épocas anteriores se experimentó mucho, con registros de laúd, fagot y otros efectos incluso más extravagantes, no siendo raro encontrar pianos antiguos con más de cuatro pedales. Beethoven poseyó un piano Érard con 4 pedales, uno de ellos partido, lo que hacía un total de 5.

En un piano de cola moderno los tres pedales se denominan respectivamente unicordio, tonal y de resonancia.

El pedal unicordio se encuentra a la izquierda y desplaza los macillos hacia un lado, de modo que, según el ajuste que se le dé, los macillos golpean sobre dos de las tres cuerdas y en la zona del fieltro donde habitualmente no lo hacen.

El pedal tonal central (también llamado «pedal de sostenuto», del italiano «sostenido») (que también se encuentra en algunos modelos verticales de Yamaha) sirve para crear el efecto llamado nota pedal, que consiste en mantener durante un tiempo determinado la misma nota o acorde; a diferencia del pedal de resonancia, la nota pedal no se ve alterada por las que se toquen después.

El pedal de resonancia, al ser pisado, libera los apagadores de las cuerdas, lo que permite que la nota siga sonando aunque se haya dejado de pulsar la tecla, añadiendo además una gran cantidad de armónicos de otras cuerdas que vibran por simpatía, aumentando de este modo el volumen sonoro y, en su caso, mezclando notas, acordes y armonías diversas. Usado con destreza, también permite pequeños efectos sutiles de expresión, cantabilidad, fraseo o acentuación.

La disposición en un piano vertical es ligeramente diferente. El pedal de aproximación se encuentra a la izquierda, pero en este caso difiere del piano de cola. Al pulsarlo, el mecanismo acerca los macillos a las cuerdas, con lo que, a menor distancia para percutir, menor aceleración al pulsar la tecla, con lo que sencillamente se reduce el volumen sonoro. Al ser pisado el pedal sordina, situado en el centro, se interpone una tela entre los macillos y las cuerdas, lo que reduce enormemente el sonido y permite tocar el piano sin molestar a otras personas. Y, finalmente, el pedal derecho es el de resonancia, el único que es común a los dos tipos de piano. En los verticales, su funcionamiento es exactamente el mismo.

Historia


Antecesores


La cítara es el antecesor más antiguo del piano y data de la Edad del Bronce.

Al igual que muchas otras invenciones, el piano fue fabricado a partir de otros instrumentos anteriores. El instrumento musical de cuerda más antiguo que inicia la línea evolutiva del piano es la cítara, un instrumento originario de África y del sudeste de Asia que se remonta a la Edad del Bronce (alrededor del año 3000 a. C.). La cítara era un conjunto de cuerdas tensas dispuestas sobre una tabla que se hacían vibrar mediante los dedos, las uñas o algún otro objeto punzante.

El monocordio fue un instrumento posterior a la cítara, pero tenía leves variaciones respecto a ésta. Estaba construido con una única cuerda mucho más larga que las cuerdas que se empleaban en la cítara, que vibraba sobre una pequeña caja de resonancia de madera. Este instrumento fue utilizado por varios matemáticos a lo largo de la historia para realizar sus estudios, como el griego Pitágoras, que realizó sus estudios sobre las relaciones entre los intervalos musicales, y Euclides, que basó la geometría euclidiana en las divisiones de este instrumento.

Más tarde se inventó el salterio, un instrumento construido sobre los principios de la cítara pero con una forma trapezoidal en función de las distintas longitudes de sus cuerdas. La tabla trapezoidal del salterio, mucho más tarde, dio paso al diseño de los primeros clavecines. Se pretendía encontrar algún tipo de mecanismo que hiciera que las cuerdas no estuvieran en contacto con los dedos.

Se hicieron bastantes experimentos, y uno de ellos fue el clavicordio, un instrumento que vibraba mediante un pequeño clavo o una aguja metálica que era accionada a través de unas teclas que hacían mover la aguja o clavo para que vibrara la cuerda. Después de la creación del clavicordio nació el clave, diferenciado del clavicordio porque para hacer vibrar las cuerdas utilizaba un plectro o la punta de las plumas de las aves.

Los primeros instrumentos de cuerda percutida fueron los dulcémeles que procedían del santur, un instrumento musical tradicional persa. Durante la Edad Media, hubo varios intentos para crear instrumentos de teclado con cuerdas percutidas. El primero de ellos fue la zanfona, que tiene origen incierto.Del siglo XIV son las primeras referencias al Escaque, instrumento poco conocido cuyo mecanismo (descrito en un manuscrito de Henri Arnault de Zwolle) podría anticipar el del piano. En el siglo XVII, los mecanismos de instrumentos de teclado como el clavicordio y el clavecín eran bien conocidos. En un clavicordio las cuerdas son golpeadas por las tangentes, mientras que en un clavecín son presionadas por plumas de ganso. Siglos de trabajo sobre el mecanismo del clave, en particular, han mostrado los medios más eficaces para construir la caja de resonancia, el puente y el teclado.

Primeros pianos


La invención del piano se acredita a Bartolomeo Cristofori.

La invención del piano moderno se acredita a Bartolomeo Cristofori, de Padua, perteneciente por aquel entonces a la República de Venecia (Italia), que fue contratado por el príncipe Fernando II de Médici como conservador de instrumentos. Fue un experto fabricante de clavicémbalos y fue así como pudo familiarizarse con las técnicas de fabricación de instrumentos de cuerda con teclado. No se sabe con exactitud la fecha en la que Cristofori construyó el primer piano pero en un inventario hecho por sus mecenas, la familia Médici, se indica la existencia de un piano en el año 1700.

Como instrumento de cuerda con teclado, el piano es similar al clavicordio, desde el punto de vista organológico, y al clavecín, en términos estético-musicales. Estos tres instrumentos se diferencian en sus mecanismos de producción del sonido. En un clavecín, las cuerdas son pulsadas por plectros. En un clavicordio, las cuerdas son percutidas por pequeñas púas de metal (tangentes) que continúan en contacto con la cuerda hasta que se deja de presionar la tecla. En un piano, las teclas son percutidas por macillos, que rebotan inmediatamente dejando a la cuerda vibrar libremente.

El gran éxito de Cristofori fue hallar la solución, sin ejemplos previos, al problema fundamental mecánico del diseño del piano: el macillo de madera cubierto de cuero debía golpear la cuerda, pero no permanecer en contacto con ella porque amortiguaba el sonido, como ocurría con las tangentes que se mantenían en contacto con las cuerdas del clavicordio. Por otra parte, el macillo debía volver a su posición de descanso sin rebotar violentamente y, a ser posible, debía permitir repetir una nota rápidamente. El mecanismo de percusión de Cristofori sirvió como modelo para los numerosos enfoques diferentes para las acciones de piano posteriores. Si bien los primeros instrumentos de Cristofori se hicieron con cuerdas delgadas y fueron mucho más silenciosos que el piano moderno, en comparación con el clavicordio (el único instrumento de teclado anterior capaz de controlar mínimamente los matices dinámicos a través del teclado) fueron considerablemente más fuertes y podían mantener mejor la potencia del sonido.

El piano no tenía un sonido estridente y metálico como el clavicordio o el clave, sino que era un sonido mucho más suave y sostenido. Además, los macillos estaban dotados de un sistema de escape mediante el cual era posible variar tanto el volumen como el tono del sonido. Con él se incrementaba notablemente la capacidad expresiva musical del instrumento, ya que además de producir un determinado sonido siempre al mismo volumen y tono, como ocurría con los instrumentos antecesores, era posible producir sonidos con más o menos volumen que otros y producir una muy ligera variación tonal. Todo esto dependía de la forma de ejecutar el teclado del piano: con movimientos rápidos y bruscos de las teclas se producían sonidos de gran volumen y brillantes; y con movimientos lentos y apaciguados se generaban sonidos de menor volumen y con un tono más dulce.

Cristofori lo llamó gravicembalo col piano e forte. Este nombre hacía referencia a la capacidad del instrumento de producir sonidos con diferentes intensidades, dependiendo de la presión ejercida sobre las teclas: si apretabas fuerte el sonido era mayor y si apretabas más suavemente el sonido era menor; de aquí viene el nombre que le puso primariamente, pianoforte (derivado del italiano: piano: suave y forte: fuerte). Cristofori construyó cerca de una veintena de pianos a lo largo de su vida, de los que sólo se conservan tres, el más antiguo de los cuales se encuentra en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York y data de 1720.

Réplica de un pianoforte elaborada por Paul McNulty siguiendo la construcción de uno similar fabricado en 1804 por el vienés Anton Walter.

El nuevo instrumento construido por Cristofori se mantuvo relativamente desconocido hasta que el escritor italiano Francesco Scipione escribió un entusiasta artículo sobre el piano en 1711, incluyendo un diagrama de su mecanismo. Este artículo fue distribuido ampliamente y la mayor parte de la siguiente generación de fabricantes de pianos inició su trabajo debido a su lectura. Uno de estos fabricantes fue Gottfried Silbermann, más conocido como fabricante de órganos, que tenía su taller en Freiberg (Sajonia, Alemania). Los pianos de Silbermann son prácticamente copias directas del piano inventado por Cristofori pero con una importante adición: Silbermann inventó el precursor del pedal de resonancia moderno, que elevaba todos los apagadores de las cuerdas a la vez.

Hacia 1726 Cristofori introdujo en sus pianos el sistema una corda que daba al intérprete la posibilidad, mediante un comando especial, de desplazar el mecanismo de tal modo que cada macillo golpeara sobre una cantidad de cuerdas menor de lo habitual para lograr un sonido muy suave. Este mecanismo se sigue manteniendo en los pianos modernos actuales y el una corda permite que el macillo del piano golpee sobre una única cuerda de cada grupo. Las primeras composiciones específicas para pianos aparecieron alrededor de 1732, entre las que destacan las 12 sonatas para piano de Lodovico Giustini tituladas Sonate da cimbalo di piano e forte detto volgarmente di martelletti.

Silbermann mostró a Johann Sebastian Bach uno de sus primeros instrumentos en la década de 1730, pero a Bach no le gustaba ese instrumento, alegando que las octavas superiores eran demasiado suaves para permitir un completo registro dinámico, lo que le granjeó cierta hostilidad con Silbermann. Al parecer las críticas fueron atendidas y en 1747 Bach dio su aprobación al instrumento e incluso actuó como agente en la venta de pianos fabricados por Silbermann.[10]

Desde el taller de Gottfried Silbermann se desarrollaron las famosas escuelas de fabricación de pianos: la «Escuela inglesa» que surgió a partir de dos discípulos de Silbermann, llamados Johannes Zumpe y Americus Backers, que emigraron a Londres, donde desarrollaron un piano que poseía el mismo mecanismo que el de Cristofori aunque con notables modificaciones, que más tarde sería denominado «mecanismo inglés»; y la «Escuela alemana», surgida a partir de otro discípulo de Silbermann llamado Johann Andreas Stein, que realizó otras modificaciones al mecanismo original de un diseñador llamado Schroter, denominado «mecanismo alemán o vienés».

Evolución y desarrollo


Siglo XVIII: Primeros fabricantes de pianos



Desde los primeros pianos del italiano Cristofori hasta los pianos actuales, muchas mejoras y avances se han producido, pero el concepto y la idea fundamental para su construcción continúan siendo las mismas. Se han optimizado materiales para lograr una mejor calidad de sonido, se ha aumentado paulatinamente el número de notas para ampliar la capacidad musical del instrumento y se ha mejorado el diseño para lograr un mejor rendimiento. Sin embargo, el concepto fundamental de pianoforte como un instrumento capaz de lograr sonidos fuertes y suaves sigue siendo el mismo.

El apogeo de la fabricación de pianos tuvo lugar a finales del siglo XVIII en la escuela de Viena, que incluyó a fabricantes como el mencionado Johann Andreas Stein (que trabajó en Augsburgo, Alemania) y los vieneses Nannette Streicher (hija de Stein) y Anton Walter. Los pianos de estilo vienés fueron construidos con marcos de madera, dos cuerdas para cada nota y macillos cubiertos de cuero. Algunos de estos pianos de estilo vienés tenían un colorido opuesto al de los pianos modernos: las teclas naturales eran negras y las accidentales blancas.[14] Wolfgang Amadeus Mozart compuso sus conciertos y sonatas para ellos e incluso se han fabricado réplicas para su uso en interpretaciones de música antigua. Los pianos de de la época de Mozart tenían un tono más suave y claro que los pianos modernos o los pianos ingleses, con potencia mantenida. El término pianoforte se utiliza a menudo para distinguir los pianos del siglo XVIII de los pianos posteriores.

Entre los años 1760 a 1830 la fabricación de pianos tuvo una gran expansión y sufrió grandes modificaciones. Esta revolución fue una respuesta a la preferencia de los compositores y pianistas por tener un piano con un sonido más poderoso y sostenido, y fue posible gracias a los avances tecnológicos surgidos a partir de la Revolución industrial, que estaba comenzando. Algunos de estos avances fueron la alta calidad del acero de las cuerdas, llamado específicamente cuerda de piano, así como la precisión de la fundición para la producción de hierro fundido. Con el tiempo, la gama tonal del piano también fue en aumento y pasó de las cinco octavas de la época de Mozart a las siete octavas y un tercio o más de los pianos modernos.

En 1762 Henry Walsh realizó el primer concierto para piano en toda la historia en Dublín (Irlanda).[15] El diseñador de pianos francés Sébastien Érard construyó en 1776 el piano rectangular, que era una variante especial del piano de cola. En 1773 se publicaron las sonatas para piano Opus 2 de Muzio Clementi, que pretendían utilizar al máximo los recursos del piano. En 1775 se construye en Filadelfia el primer piano en Estados Unidos y en 1795 se fabrica el primer piano vertical en Londres, diseñado por William Stodart.[10] Pascal Taskin también fabricó algunos pianos entre los años 1786 y 1790.

Los primeros avances tecnológicos fueron en gran medida gracias a la empresa inglesa Broadwood, que ya tenía reputación por el tono esplendoroso y poderoso de sus clavecines. Broadwood construyó instrumentos que fueron progresivamente más grandes, más fuertes y más vigorosamente construidos. Enviaron dos pianos a Joseph Haydn y Ludwig van Beethoven y fue la primera empresa de fabricación de pianos con una gama de más de cinco octavas: cinco octavas y una quinta en el año 1790, seis octavas de 1810 (Beethoven utilizó las notas adicionadas en sus obras posteriores), y siete octavas de 1820. Los fabricantes vieneses también siguieron estas tendencias, sin embargo las dos escuelas de piano utilizaron diferentes acciones: el mecanismo de Broadwood era más robusto y el de los instrumentos de Viena era más sensible.

Siglo XIX: impulso por la Revolución industrial


En 1808, Sébastien Érard patentó un mecanismo de simple repetición e incorporó la grapa, una pieza que permitía a las cuerdas permanecer en su lugar exacto después de ser golpeadas por los macillos. Dos años más tarde, en 1810, diseñó el mecanismo de pedales del piano moderno.[10] En la década de 1820, la fábrica de pianos de Érard en París pasó a ser el centro de la innovación en lo referente al mecanismo del piano. En 1822 introdujo su mecanismo de doble repetición, que permitía una gran velocidad de repetición al pulsar las teclas del piano, incluso si la tecla aún no había alcanzado su máxima posición vertical, y facilitaba una rápida ejecución. Cuando esta invención se hizo pública, en su forma revisada por Henri Herz, el mecanismo de doble repetición se convirtió paulatinamente en un elemento estándar en el mecanismo de los pianos de cola y forma parte de todos los pianos de cola modernos.

Una de las principales innovaciones técnicas que ayudaron a crear el sonido del piano moderno es la utilización del hierro fundido. También el llamado «marco», el hierro fundido que se asienta sobre la caja de resonancia, que sirve como principal baluarte contra la fuerza ejercida por la tensión de las cuerdas. El aumento de la integridad estructural del hierro fundido permitió el uso de cuerdas más gruesas, más tensas y más numerosas, en lugar de las cuerdas de latón que se empleaban hasta entonces, que eran más blandas y no soportaban tensiones tan altas. Posteriormente se usaron cuerdas de acero, más fuertes que las de hierro y que permitían una tensión aún mayor. En un piano de cola moderno el total de la tensión de las cuerdas puede aproximarse a las 20 toneladas-fuerza.[6] La pieza simple de hierro fundido fue patentada en 1825 en Boston por Alpheus Babcock, combinando el enganche del marco (creado en 1821 y reclamado por Broadwood en nombre de Samuel Hervé) y la barra de resistencia (creada por Thom y Allen en 1820, pero también reclamada por Broadwood y Érard). Más tarde, Babcock para Chickering & Mackays, empresa que patentó el primer marco de hierro de los pianos de cola en 1843. Los fabricantes europeos de pianos prefirieron los marcos de hierro fundido hasta que principios del siglo XX, fecha en que el sistema estadounidense fue completamente adoptado.

Macillos de fieltro de un piano vertical moderno.

Se incluyeron otras innovaciones en el mecanismo del piano, como el uso de fieltro en los macillos en lugar de recubrirlos con cuero. Estos macillos de fieltro fueron empleados por primera vez por Jean-Henri Pape en 1826. Al ser un material más consistente, permitía mayores registros dinámicos como el peso del macillo y el aumento de la tensión de las cuerdas. Otras importantes innovaciones técnicas de esta época incluyen cambios en la forma de fabricación de las cuerdas, como el uso de un «coro» de tres cuerdas en lugar de dos para todas las cuerdas, excepto para las de las notas inferiores; y el uso de diferentes métodos de tensando. Con el método de tensado over string, también llamado cross-stringing, las cuerdas se colocan en manera superpuesta inclinada verticalmente, con puentes de dos alturas en la caja de resonancia en lugar de sólo uno. Esto permite cuerdas mayores, pero no necesariamente más largas, para encajar dentro del piano. El tensando over string fue inventado por Jean-Henri Pape durante la década de 1820 y fue patentado para su uso en los pianos de cola en Estados Unidos por Henry Steinway Jr. en 1859.

A lo largo del siglo XIX se fundaron numerosas compañías de fabricación de pianos. En 1828, Ignaz Bösendorfer fundó la suya en Austria y el 1853 supuso un hito en lo que se refiere a formación de fábricas de pianos, ya que el alemán Heinrich Engelhard Steinweg emigró a Estados Unidos y fundó en Nueva York la fábrica Steinway & Sons; Julius Blüthner fundó su compañía en Leipzig y Carl Bechstein hizo lo propio en Berlín.

En 1863 Steinway & Sons diseñaron y fabricaron el piano vertical moderno con cuerdas cruzadas y una única tabla armónica y en 1874 perfeccionaron el pedal tonal o sostenuto, inventado en 1844 por Jean Louis Boisselot, que permitía un registro más amplio. Ese mismo año, Julius Blüthner patentó el sistema aliquot, que incorporaba a cada grupo de tres cuerdas una cuarta adicional más elevada para incrementar la resonancia de las mismas y que no era percutida por el macillo, sino que vibraba en simpatía. En 1880 Steinway & Sons abrió una sucursal en Hamburgo, lo que incrementó la competencia en el mercado europeo con Bechstein y Blüthner.

A partir de ese año ya se puede hablar de piano moderno, tal como se lo conoce hoy en día, aunque se han realizado modificaciones posteriores al diseño del piano pero sin demasiada trascendencia.

Tipos de pianos


Piano de cola


Un piano de cola de la casa Bösendorfer.

Un piano de cola es un tipo de piano en el que las cuerdas y la caja de resonancia se encuentran en posición horizontal. Los pianos de cola tienen una tapa superior que se puede abrir, de manera que los sonidos producidos por las cuerdas salen al exterior sin barreras de ningún tipo.

Su tamaño puede variar dependiendo del fabricante y tipo de piano de cola fabricado, pero suelen oscilar entre los siguientes valores:

  • piano de cola mignon: hasta 130 cm de longitud.
  • piano de un cuarto de cola. De 131 hasta 189 cm de longitud.
  • piano de media cola. De 190 hasta 225 cm de longitud.
  • piano de tres cuartos de cola. De 226 hasta 255 cm de longitud.
  • piano de gran cola. Superiores a 256 cm de longitud.

Todas las fábricas de pianos producen pianos excepcionales artcase. Algunos sólo poseen decoraciones o modificaciones espectaculares de los pianos ordinarios como pies trabajados, marquetería, pintura o revestimiento. Otros son modificaciones radicales como el Pegasus de Schimmel o M. Liminal diseñado por NYT Line y fabricado por Fazioli.

Piano vertical o piano de pared

Piano vertical o de pared.

El piano vertical se caracteriza por tener las cuerdas, los macillos y la caja de resonancia en posición vertical, perpendicular al piso.

De modo general se pueden dividir entre cuatro tipos distintos dependiendo de su tamaño:

  • Piano vertical espineta: el más pequeño en su categoría con un sonido característico, piano de máquina indirecta (quiere decir que el mecanismo se encuentra por debajo del teclado). Su altura es menor a 98 cm.
  • Piano vertical consola: son pianos de máquina directa, es decir, el mecanismo está al mismo nivel del teclado. De 98 a 109 cm de altura.
  • Piano vertical de estudio: son pianos de máquina directa, con el mecanismo un poco más elevado del nivel del teclado. Esta característica proporciona al intérprete una mayor seguridad. De 110 a 139 cm de altura.
  • Piano vertical antiguo: son pianos con una gran capacidad acústica, de máquina directa aún más elevada que el piano de estudio. Su medida de altura es muy variable dependiendo del fabricante pero suele tener más de 140 cm de altura.

Piano electrónico



El piano electrónico es una invención del siglo XX. Tiene la misma apariencia del piano. La diferencia es que el sonido proviene de medios de síntesis electrónica. Además, puede reproducir el sonido de diferentes instrumentos y muchas veces incorpora canciones y ritmos predeterminados.

Los ritmos que vienen incorporados sirven para tocar los acordes con una sola tecla en diferentes estilos. Algunas tienen todo un sistema educativo, como el Yamaha Education System, el sistema de aprendizaje de Casio o el DoReMi de Roland. Con estos sistemas educativos se pueden aprender canciones, porque el sistema indica la tecla a presionar. Se pueden practicar fragmentos de canción, inclusive. Algunos modelos traen incorporado un metrónomo para poder sincronizar exactamente con la velocidad de la melodía.

El intérprete puede guardar canciones tocadas por él mismo, para volver a escucharlas después. También puede grabar la melodía para cada mano independientemente. Hay variedades que son sensibles al tacto, es decir, detectan la fuerza con que son presionadas las teclas, como en un piano real y actúan en consecuencia, reproduciendo el sonido con mayor o menor fuerza, según el caso.

Existen teclados electrónicos que cuentan con una pantalla LCD en la que se puede apreciar el pentagrama, la nota presionada (en un teclado dibujado) y las canciones. Tienen accesorios opcionales como el pedal y el cable para conectarse con un ordenador y se pueden transferir canciones a través del mismo. También se pueden enviar canciones desde el teclado hacia el computador por medio de un software de autoría de MIDI (MIDI authoring). Otros accesorios son el atril para colocarla y la base para las partituras.

La calidad de su sonido no es la misma de un piano normal y la fuerza con que se tocan las teclas también es diferente, aunque su precio es mucho menor.

Otros tipos



Un piano vertical de juguete. Este tipo de piano fue un invento de Albert Schoenhut.
Un piano con pedales vertical.

El piano de juguete fue inventado por Albert Schoenhut en 1872 y comenzó a ser fabricado a finales del siglo XIX. Es utilizado en ciertas obras de la música contemporánea, como por ejemplo en las interpretaciones de las obras de John Cage por Margaret Leng Tan, así como por ciertos artistas populares tales como Pascal Comelade y Pascal Ayerbe.

En 1863, Henri Fourneaux inventó la pianola que es un piano que reproduce de forma automática, usando dispositivos neumáticos, las notas escritas en un rollo perforado sin necesidad de un pianista. Un equivalente moderno a la pianola es el sistema Yamaha Disklavier que usa solenoides y archivos MIDI en lugar de los dispositivos neumáticos y los rollos perforados. El piano silencioso, que permite que un piano normal sea usado como un instrumento digital, es un invento reciente pero se ha hecho muy popular.

Irving Berlin utilizó para componer con más facilidad un instrumento llamado piano transpositor, creado en 1801 por Edward Ryley. Este instrumento podía cambiar de tonalidad al accionar una palanca situada debajo del teclado. Uno de los pianos utilizados por Berlin se encuentra en el Smithsonian Museum. En la mayor parte de su carrera, Berlin sólo supo utilizar las teclas negras del piano pero con este piano modificado no tuvo limitaciones con la tecla de fa.

El piano preparado es un invento relativamente reciente, que es usado en la música contemporánea. Este instrumento es un piano de cola normal al se le han colocado objetos en su interior para alterar su sonido o que ha recibido algún tipo de cambio en su mecanismo. Las partituras de las obras para pianos preparados a menudo instruyen al pianista sobre cómo insertar pequeñas piezas de goma o metal, como tornillos o arandelas, en medio las cuerdas. Estos elementos añadidos reducen el sonido de las cuerdas o crean sonidos poco corrientes debido a la alteración de la vibración de las mismas.

El piano jirafa o piramidal es un piano de cola, creado en 1735, con la caja de resonancia en posición vertical hacia arriba, perpendicular al teclado. Su nombre le viene de la similitud que guarda su decoración, compuesta por una voluta formada por la intersección del lado curvo con el lado recto, con una jirafa. El objetivo de colocar la caja en forma vertical era reducir el volumen del mueble del instrumento pero tenían el inconveniente de ser demasiado altos. Este problema se solucionó bajando la caja hasta el suelo y cruzando las cuerdas para que ocuparan menos espacio.

El piano rectangular es un tipo de piano que tiene las cuerdas horizontales dispuestas en diagonal a través de la caja de resonancia rectangular por encima de los martillos y con el teclado fijado en el lado largo. El piano con pedales es un tipo de piano que incluye un pedalier, habilitando el registro grave para ser interpretado con los pies al igual que un órgano común.

Materiales de construcción


Un piano moderno está construido con diferentes clases de madera. Para el armazón sobre el que se asientan las cuerdas se usa madera de roble, abeto, haya o nogal. Para el mecanismo de percusión, la madera utilizada suele ser de peral, cormal, carpino o arce. El teclado se fabrica con madera de tilo y para el chapado exterior del instrumento se emplean maderas exóticas.

El marco que constituye el esqueleto del piano se fabrica con acero fundido de una sola pieza y los bordes con hierro forjado o acero. Las cuerdas están construidas con alambre de acero entorchado o envuelto en un alambre de cobre enroscado para los bordones. Además se emplea ébano para recubrir las teclas negras y marfil para las blancas y piel de búfalo y paño para el mecanismo. Los macillos están fabricados con fieltro.

Afinación del piano


La afinación del piano consiste en realizar la modificación de la tensión de las cuerdas de manera tal que éstas vibren en las frecuencias adecuadas. Así se logra que la música resultante sea agradable al oído según los cánones de la música occidental. Esta tarea es realizada por personas especializadas llamadas «técnicos afinadores de pianos».

El proceso de afinación consiste en que el afinador, valiéndose de un diapasón, afina las tres cuerdas que corresponden al la3 a una frecuencia de 440 Hz (La 440) . Una vez que tiene esta primera tecla afinada, se basa en la serie armónica (reformada) para afinar el resto.

El batimiento


Desde la época de Pitágoras hasta el siglo XVII, los músicos afinaban sus instrumentos ayudándose con la serie armónica. Esto hacía que sólo se pudiera tocar en la tonalidad básica que se había utilizado para afinar el instrumento (probablemente no había una tonalidad fija, ya que no se utilizaban diapasones para unificar la afinación).

En el siglo XVIII los fabricantes de clavecines aplicaron una manera de afinar los teclados, similar a la desarrollada por Bartolomé Ramos de Pareja para afinar instrumentos con trastes, que permitía tocar obras modulando a cualquier tonalidad sin tener que reajustar la afinación. La llamaron «buen temperamento». Aprovechando esta nueva característica, Bach compuso una obra que mostraba un preludio y fuga por cada una de las 24 tonalidades posibles llamada El clave bien temperado.

Desde principios del siglo XX los pianos, como todos los instrumentos de afinación variable, se afinan con el temperamento igual. El afinador sabe cuánta «desafinación» (cuánto batimiento o golpeteo rítmico generado por la falta de unísono) tiene que agregarle a cada tono para que el piano quede afinado con temperamento igual.

El piano en la música


Las 12 Sonate da cimbalo di piano e forte detto volgarmente di martelletti compuestas por Lodovico Giustini en 1732 fueron las primeras obras específicas para piano.

El piano en la música clásica

Muchas obras, célebres en su versión para orquesta, han sido escritas inicialmente para el piano. Algunos ejemplos son las Danzas húngaras de Johannes Brahms, Cuadros de una exposición de Modest Músorgski, Gimnopedias de Erik Satie o Canción de primavera de Felix Mendelssohn-Bartholdy.

A la inversa, muchas obras del repertorio clásico han sido transcritas para el piano como, por ejemplo, las transcripciones que realizó Franz Liszt de las sinfonías de Ludwig van Beethoven. El piano es muy utilizado en música de acompañamiento de la voz en coros, lieder y melodías. También es utilizado en música de cámara, a dúo con otro instrumento, que suele ser el violín o la flauta, en tríos, cuartetos o quintetos con piano.

El piano es el instrumento pedagógico por excelencia porque es un instrumento polifónico, polirítmico y de simple utilización, relativamente barato y bastante sonoro. Por ello es utilizado en la mayoría de las clases de solfeo de las escuelas de música y los conservatorios como el instrumento principal del pedagogo.

Formas musicales en la música clásica

Las formas musicales para el piano han variado en cada época. En el período barroco, cuyo repertorio inicialmente estaba previsto para clavecín u otros instrumentos en teclado, principalmente se compusieron obras con formas nacidas de bailes y formas contrapuntísticas como la partita, la suite, la fuga, la tocata, el pasacalle, la sonata, la gavota o las variaciones. En la época clásica, las formas predominantes fueron la sonata, la fantasía, la bagatela y otras formas aristocráticas.

En la música romántica, además de la sonata, aparecen formas más libres y de orígenes diversos como el nocturno, el impromptu, el scherzo, la balada, la fantasía, la mazurca, el vals, la rapsodia o el preludio. Esta época verá también el nacimiento del concierto para piano en su forma moderna, generalmente una pieza que necesita un dominio completo del instrumento.

Compositores destacados de música clásica

Las primeras composiciones específicas para piano aparecieron en torno al 1732, entre las que destacan las 12 sonatas para piano de Lodovico Giustini tituladas Sonate da cimbalo di piano e forte detto volgarmente di martelletti.

En el período barroco hubo muchos compositores destacados que compusieron obras y conciertos para instrumentos de teclado. Por ello no se les puede considerar compositores para piano pero muchas de sus obras han sido interpretadas posteriormente con dicho instrumento. Entre ellos destacan los alemanes Johann Sebastian Bach, Georg Friedrich Händel, los franceses Jean-Philippe Rameau y François Couperin, los italianos Domenico Scarlatti y Tomaso Albinoni y el español padre Antonio Soler.

En el clasicismo destacan las obras para piano de compositores como Wolfgang Amadeus Mozart, Joseph Haydn, Ludwig van Beethoven, Muzio Clementi y otros menos conocidos como Friedrich Kuhlau, Jan Ladislav Dussek y Anton Diabelli. En dicho período también existieron otros compositores que crearon gran cantidad de sonatinas, rondós y variaciones, en ocasiones con fines didácticos.

El piano fue un instrumento representativo del romanticismo musical, no sólo en el ámbito musical sino también en el técnico ya que gracias a los avances logrados gracias a la Revolución industrial su mecanismo fue mejorado sustancialmente. De la misma forma que el capitalismo influyó en el modo de organización jerárquico de las cadenas de producción, el piano se utilizó como herramienta para conseguir la expresión musical y como ayuda a la composición.[20] En dicho período hubo importantes compositores como Felix Mendelssohn-Bartholdy, Frédéric Chopin, Franz Liszt, Robert Schumann, Franz Schubert, Johannes Brahms, Edvard Grieg e Isaac Albéniz que realizaron obras para piano. Del romanticismo tardío destacan compositores como Aleksandr Skriabin, Sergéi Rajmáninov y Gabriel Fauré.[19]

Son pocos los compositores para piano que puedan ser considerados impresionistas. Destaca principalmente Claude Debussy que compuso una amplia variedad de obras para piano y para orquesta y grupos de cámara, además de 24 preludios, varias suites, estudios y otras obras. La sinfonía o la sonata para piano fueron composiciones muy usadas por los compositores románticos y post-románticos, pero Debussy nunca compuso ninguna obra de este tipo. Otro compositor francés que realizó obras de este estilo fue Maurice Ravel, aunque es considerado un compositor neoclásico más que impresionista. Compuso un elevado número de obras para piano que orquestó en su mayoría y también transcribió para piano obras propias ideadas para orquesta.

En la música contemporánea compositores como Béla Bartók, Ígor Stravinski, Sergéi Prokófiev, Aaron Copland, Dmitri Shostakóvich, Arnold Schönberg y Dmitri Kabalevski, entre otros, compusieron una amplia literatura pianística.

El piano en otros géneros musicales

El piano es uno de los instrumentos más utilizado en música clásica occidental. Muchos compositores también son pianistas y utilizan el piano como instrumento de composición. Los directores de orquesta tienen a menudo formación como pianistas.

El piano es empleado también normalmente en otros géneros musicales, tales como el jazz, el blues o el ragtime, así como el tango y la salsa.

También se emplea el piano, aunque en menor medida, en el rock and roll, usado por Jerry Lee Lewis, por ejemplo; el rock, con Queen, Pink Floyd y Lynyrd Skynyrd, entre otros; el blues, con figuras como The Blues Brothers; el rock en español con intérpretes como Charly García y Fito Páez, y en ciertas corrientes pop, con grupos como ABBA. Sin embargo y cada vez más a menudo es reemplazado por el sintetizador o el teclado electrónico. En el siglo XXI, ciertos grupos como Keane, han desterrado el uso de la guitarra en provecho del piano en el género musical conocido como piano rock.

Pianistas destacados


Franz Liszt al piano en 1886.

Un pianista profesional puede actuar en solitario, tocar con una orquesta u otra agrupación musical o tocar en compañía de cantantes u otros instrumentos. En la música occidental existen muchos estilos de música donde se toca el piano. Consecuentemente, los pianistas tienen una amplia variedad de formas y estilos a elegir, incluyendo jazz, música clásica y todo tipo de música popular.

Pianistas de música clásica

Los pianistas clásicos solían comenzar su carrera musical tocando el piano desde edades muy tempranas, incluso a los tres años. En los siglos XVIII y XIX, los compositores solían interpretar sus propias obras, como es el caso de Wolfgang Amadeus Mozart, Ludwig van Beethoven, Frédéric Chopin, Franz Liszt, Felix Mendelssohn-Bartholdy, Carl Maria von Weber, Charles-Valentin Alkan y Johannes Brahms entre otros. La pianista alemana Clara Schumann interpretaba las obras de su esposo Robert Schumann.

El ruso Antón Rubinstein destacó a finales del siglo XIX como compositor e intérprete, al igual que su compatriota Aleksandr Skriabin. A principios del siglo XX muchos pianistas realizaron interpretaciones por Europa Occidental y Estados Unidos, entre los que destacan los polacos Ignacy Jan Paderewski, Józef Hofmann y Arthur Rubinstein, los españoles Isaac Albéniz, Enrique Granados y Manuel de Falla, así como el italiano Ferruccio Busoni o el suizo Alfred Cortot.

En el que período entre la Primera y Segunda Guerra Mundial destacaron por encima del resto el compositor e intérprete ruso Sergéi Rajmáninov, el austriaco Artur Schnabel, la inglesa Myra Hess, los alemanes Walter Gieseking y Wilhelm Kempff, los españoles José Cubiles, Ricardo Viñes y la brasileña Guiomar Novaes. En 1945, pasada la Segunda Guerra Mundial, aparecieron pianistas soviéticos como Sergéi Prokófiev y Dmitri Shostakóvich, Emil Gilels y Sviatoslav Richter. El chileno Claudio Arrau destacó por ser maestro en un amplio repertorio. Junto a ellos sobresalieron el intérprete y pedagogo checo Rudolf Serkin, el virtuoso soviético Vladimir Horowitz y los españoles Rafael Orozco y Alicia de Larrocha. En dicha época además destacaron el anglo-austriaco Alfred Brendel, protagonista varias controversias estéticas por su enfoque musicológico, el canadiense Glenn Gould, que grabó la obra de Bach, los estadounidenses Van Cliburn y Murray Perahia, el soviético Vladímir Áshkenazi, el israelí Daniel Barenboim y la argentina Martha Argerich. A finales del siglo XX y comienzos del XXI, la calidad técnica ha ido en aumento, lo que ha propiciado la proliferación de concursos internacionales que han servido como plataforma a artistas jóvenes.

Pianistas de jazz


Art Tatum en un fotograma de la película The Fabulous Dorseys de 1947.

El ragtime, estilo musical de finales del siglo XIX, es considerado el precursor del jazz. La popularización del ragtime ocurrió entre los años 1895 a 1915 aproximadamente y los pianistas y compositores clásicos más destacados de dicha época fueron Scott Joplin, James Scott y Joseph Lamb. Otros músicos, como Jelly Roll Morton y James P. Johnson, sirvieron de transición entre el ragtime y el jazz. El mencionado James P. Johnson fue el primer pianista importante del barrio de Harlem y destacó por el uso del piano como instrumento de acompañamiento en el jazz. El barrio de Harlem, situado en Manhattan, fue durante la década de 1920 el centro del florecimiento de la cultura negra, conocido como Renacimiento de Harlem, y un lugar de confluencia de numerosos pianistas de jazz, los cuales tocaban según el estilo denominado stride piano. Dicho estilo consistía en alternar permanentemente una nota tocada en el bajo en los tiempos nones y un acorde tocado en los pares.

En esa época también destacó Earl Hines, por su novedosa aportación de ritmos y acentos y la influencia que ejerció en los pianistas coetáneos, y Fats Waller. En la década de 1930, dentro del estilo swing, se hizo famoso Art Tatum por su virtuosismo y la creatividad de sus interpretaciones. Muchos le consideraron el «mejor pianista de jazz de la historia».En esa época también destacó Count Basie, que incluyó en el jazz elementos del swing y el blues, y Fletcher Henderson. El estilo bebop del piano, surge en la década de los 40 por invención de Thelonious Monk y otros músicos. En dicho estilo destacó Bud Powell como una de las figuras principales y creador de escuela en el jazz moderno.

Bill Evans perteneció al género hard bop y revolucionó el género del trío de piano en el jazz tal y como se conocía hasta entonces, ya que anteriormente el piano dominaba y dirigía la música y el contrabajo y la batería marcaban el ritmo y él cambió esta forma de concebir la música para dar igual importancia a los tres instrumentos del trío, pudiendo desempeñar el papel de director del conjunto cualquiera de ellos. En esa época, Milt Buckner incorporó a la música de jazz para piano gran cantidad de elementos de la música clásica europea desde Johann Sebastian Bach hasta Darius Milhaud. En el estilo jazz rock, que surgió a comienzos de los años 1970, destaca Chick Corea, líder del grupo Return to Forever. McCoy Tyner es la figura más destacada del mainstream jazz aunque se ha aproximado a una amplia variedad de estilos jazzísticos a lo largo de su carrera como el jazz progresivo, jazz modal y hard bop, entre otros. Su estilo ha influido a numerosos pianistas, entre los que se incluye la estadounidense Joanne Brackeen.[22] Otros pianistas de jazz destacados son Geri Allen, Ray Charles, Nat King Cole, Duke Ellington, Egberto Gismonti, Herbie Hancock, Ahmad Jamal, Keith Jarrett, Norah Jones, Diana Krall, Tete Montoliu, Oscar Peterson, Michel Camilo, Enrique Villegas y Michel Petrucciani.

Fabricantes destacados de pianos


Carl Bechstein, fundador de C. Bechstein Pianofortefabrik, fue un destacado fabricante de pianos.

A lo largo del siglo XIX se fundaron numerosas empresas de fabricación de pianos. En 1828, Ignaz Bösendorfer fundó la suya en Austria y el 1853 supuso un hito en lo que se refiere a formación de fábricas de pianos, ya que es la época de la fundación de las fábricas que actualmente poseen mayor prestigio: el alemán Heinrich Engelhard Steinweg emigró a Estados Unidos y fundó en Nueva York la fábrica Steinway & Sons; el checo Antonín Petrof fundó en 1864 la fábrica de pianos Petrof, como también, en la misma época, Julius Blüthner y Carl Bechstein hacen lo propio en Leipzig y Berlín respectivamente.

En la actualidad, las compañías de fabricación de pianos más destacadas se encuentran en Estados Unidos (Steinway & Sons, Mason & Hamlin, Baldwin y Chickering and Sons entre otros), en Alemania (como Bechstein o Blüthner), en Austria (Bösendorfer), en República Checa (Petrof) y en Japón (Yamaha y Kawai).

Ante el creciente aumento de los costes de producción, muchos fabricantes han trasladado la producción de sus modelos de serie económica a países en los que la mano de obra es más barata, como China o Indonesia. Otros han simplificado el diseño exterior del instrumento y han suprimido prácticamente cualquier adorno.

Otras compañías destacadas son Broadwood, la compañía de fabricación más antigua del mundo y fundada en 1783; las francesas Érard y Pleyel, la italiana Fazioli, las alemanas Perzina o Seiler, las checas Weinbach o Scholze y la coreana Young Chang.

Papel social del piano


El piano en un centro social del siglo XIX (Moritz von Schwind, 1868).

El piano es un instrumento fundamental en la música clásica europea, el jazz y otros géneros musicales occidentales, así como en el cine y la televisión. Gran número de compositores han sido habilidosos pianistas porque el teclado del piano ofrece un medio sencillo para la interacción compleja melódica y armónica. El piano a menudo ha sido una herramienta para la composición.

La historia social del piano es la historia del papel del instrumento en la sociedad. Desde que se inventó el piano a finales del siglo XVII, su uso se fue generalizando en la sociedad occidental de finales del siglo XVIII y sigue siendo ampliamente interpretado en los siglos XX y comienzos del XXI. En el siglo XVIII, el piano y la mujer estuvieron muy ligados, hasta el punto de que se tenía muy en cuenta si la joven tenía estudios de piano a la hora de formalizar un matrimonio. El piano siempre fue un instrumento excesivamente costoso y en sus inicios, sólo la alta burguesía y la aristocracia podían permitirse comprar uno. Con el paso del tiempo y el incremento del nivel de vida por parte de algunos sectores de la sociedad, el piano se convirtió en un instrumento con precio más accesible y en un elemento fundamental de entretenimiento dentro de los hogares. Su uso generalizado comenzó a disminuir a partir de la invención de aparatos mecánicos y electrónicos como la pianola, el fonógrafo y la radio.